Durante los procesos de entrevista existen factores que afectan el comportamiento de los aspirantes. Dichos factores provocan que en ocasiones no se muestren como son y que logren dar otra impresión al entrevistador, ya sea simulando verse más capacitados o en una situación peor, impidiendo que todas sus cualidades salgan a la luz.

Primero que nada, mencionaremos que para este tipo de casos existen procesos desarrollados cuidadosamente para conocer a cada aspirante a un puesto. Sin embargo, existen recomendaciones que ayudan a los reclutadores a reconocer a un buen empleado a pesar de su nerviosismo o circunstancias adversas.

Cuando observemos que alguien se muestra nervioso, se le debe preguntar al candidato qué es exactamente lo que le preocupa en ese momento y darle la confianza de que esto no afectará su prueba, pues a fin de cuentas las posibles reacciones negativas que pueda tener en un futuro se analizan por medio de una Assessment Center, por lo que si estamos en la entrevista personal, el que externe sus preocupaciones no debe afectar como tal. Debemos tomar en cuenta que a veces una persona teme dar una mala impresión al reclutador y perder el puesto que busca, por lo que si le quitamos esta presión, se mostrará desde un principio tal como es y tendremos un concepto más cercano a la realidad de nuestro candidato, que quizás sea alguien muy eficiente y su nerviosismo lo esté ocultando.

Otro punto a tomar en cuenta es el desconocimiento del trabajo. Si bien es cierto que cada aspirante debe estudiar a la empresa a la que asiste a entrevista para conocerla a fondo, también es cierto que no siempre comentamos toda la información acerca del proyecto para el que llamamos al alguien, por lo que si el aspirante no lo sabe, inconscientemente puede mostrar menos interés en la vacante y no explicar lo suficiente todo lo que puede aportar a la empresa.

Cuando tenemos a una persona relativamente fuera de su área, debemos preguntarnos qué fines busca con nuestra vacante, pues si solo busca salir de paso, es probable que tiempo después busque algo de su área y abandone el puesto. Pero sin por el contrario, sabemos que ha decidido salir de su área por necesidad y que no está pensando en abandonar las cosas a la primera oferta que se le aparezca, sino cubrir carencias económicas para crecer personalmente, nos estaremos encontrando con alguien con facilidad de adaptación y de ofrecer soluciones ante situaciones nuevas. Para comprobar esto podemos estudiar su entorno, pues no es lo mismo un recién egresado sin familia o compromiso alguno, que alguien con más de cinco años de experiencia que planea establecerse aunque no haya una familia de por medio, puesto que busca estabilidad económica y laboral aún fuera de su campo, y no adquirir experiencia y encontrarse a sí mismo, como en el caso de un novato. Este tipo de personas más probablemente valorará el puesto de trabajo que se ofrece, pues llena carencias inmediatas en cuestión monetaria para solventar necesidades emocionales y personales, que a su vez serán el motor para cuidar una fuente de dinero.

Para terminar, mencionaremos a un elemento que es probablemente el idóneo y más fácil de identificar para asegurarnos de que dicha persona no dejará el puesto rápidamente: aquellos que verdaderamente quieren trabajar para su marca. No es una cuestión de solo querer trabajar, sino de que lo que usted hace les llame la atención y llene sus expectativas creativas y de pasiones personales. También suelen ser personas que buscan que su marca crezca porque quieren aportar algo, y eso se verá reflejado en resultados para su empresa.

Por último le recordamos que visite nuestra página para que conozca nuestros servicios. Estos consejos le ayudarán a identificar a un buen elemento de trabajo, del resto del análisis nos ocupamos nosotros, pues le diremos abiertamente todo lo que arrojó nuestra identificación sobre sus candidatos. Queremos que el empleado adecuado encuentre a la empresa adecuada.